A un año del fallecimiento del Papa Francisco las Universidades que integran la Red Universitaria por el cuidado de la Casa Común (RUC) realizaron un homenaje en la Universidad Nacional de San Martín. Se recordó a Francisco como un líder indispensable de nuestra época, quedan sus palabras, su ejemplo, su legado, que serán guía para otra forma de habitar este planeta.
En el homenaje se realizó el Conversatorio sobre el Legado de Francisco. Disertaron: Emilce Cuda; Marcelo Colombo; Augusto Zampini; Paloma Valentim Costa (estudiante de Brasil) y Lola Myskow Cancelo (estudiante de Argentina).
El encuentro estuvo signado por el rol e importancia que le dio Francisco a las Universidades. Se reflexionó sobre el rol central que el Papa le asignó a la educación y la importancia de tender puentes entre todos los sectores de la sociedad. “Cada vez que la universidad da un título a un estudiante, le está reconociendo en su dignidad y con ese reconocimiento lo pone en valor en el mundo y es lo que hace la RUC” destacó Emilce Cuda. Quien además reconoció que la dignidad humana no es un significante vacío.
Por su parte Marcelo Colombo rescató toda la simbología de Francisco en sus años iniciales, donde Francisco se presentó “como un servidor, como un padre de todos, y a la vez con esa sabiduría tan especial, no sólo de la ancianidad, sino del camino vital recorrido. Rápidamente se agigantó su figura”. Colombo propuso ideas para un decálogo sobre el legado de Francisco que “pueden orientar una decidida acción de la universidad en relación con la vida de los pueblos y con este momento de la historia”, agregó Colombo.
Augusto Zampini abordó Laudato Sí, donde resaltó que Francisco “propone tres líneas de acción para afrontar esta crisis. No dice que hay una solución, no dice que esta es la manera, pero propone tres líneas de acción, que son la política económica, la cultural educativa y la espiritual”. Además subrayó que el cuidado está por encima del descarte, al tiempo que la RUC no se sabe dónde va a terminar pero si, que tiene una línea integradora de lo material, lo ético y las espiritualidades que dan lugar a vínculos y diálogos sinfónicos cuando entran en diálogos con la ciencia.
También disertaron estudiantes de Brasil y Argentina quienes destacaron la impronta de Francisco para los jóvenes. “La esperanza que sembró no se quedó en palabras. Comenzó a transformarse en naciones, haciéndonos protagonistas de historias de fe con el mundo” dijo Paloma Costa.
Lola Myskow Cancelo, estudiante de la UNSAM, recordó que “nos enamoramos de la propuesta de Francisco desde el inicio, pero también el hecho del fallecimiento de Francisco tocó los corazones de muchos argentinos y argentinas que se encontraban distanciados de la fe”. Como corolario, la estudiante señaló que “En un contexto donde se expande la apatía sobre el hacer política, Francisco profundizó en esta postura identificando en la juventud un sujeto político protagónico y señalando que la política debe tener como único fin el acto de servicio hacia el prójimo”.
Por último distintos Rectores y Rectoras que integran la red tomaron la palabra e intercambiaron experiencias sobre ecología integral, destacando el legado de Francisco, así como la importancia de la RUC para hacerlo posible.












